Las lesiones medulares pueden provocar una discapacidad permanente. Tras sufrir una lesión medular en un accidente automovilístico o en el trabajo, la ubicación y la gravedad de la lesión determinan en gran medida qué partes del cuerpo quedarán paralizadas.
La paraplejia es el resultado de una lesión en la parte inferior de la médula espinal. Por lo general, no afecta a los brazos ni al torso.
Paraplejia frente a tetraplejia
En las lesiones que se producen a una altura lo suficientemente alta de la médula espinal, la víctima puede desarrollar cuadriplejía, también conocida como tetraplejía, que provoca parálisis de las extremidades, el torso, los órganos pélvicos y las manos.
Paraplejia completa frente a paraplejia incompleta
Dependiendo de la gravedad de los síntomas, paraplejia pueden clasificarse como “completas” o “incompletas”. Si la médula espinal sufre un daño completo, la persona lesionada puede experimentar una pérdida total de la sensibilidad y de la capacidad de movimiento en la parte inferior del cuerpo. Una lesión incompleta, por otro lado, puede permitir que la víctima conserve el uso parcial de las partes del cuerpo afectadas. Puede tener sensibilidad pero carecer de función motora, o viceversa.
Por lo tanto, la paraplejia puede provocar una serie de efectos discapacitantes. Según News-medical.net explica, algunas personas parapléjicas tienen cierta capacidad para caminar, aunque quizá sea más habitual que dependan de sillas de ruedas o dispositivos similares. Otros síntomas comunes son la incontinencia urinaria o fecal y la impotencia.
Tras un accidente grave, no se debe mover a una persona que se sospeche que tiene una lesión en la espalda o el cuello, y esta debe intentar permanecer inmóvil hasta que lleguen los servicios de emergencia. Moverse o ser movido podría agravar una posible lesión en la columna vertebral.

