Es posible que los residentes de Pensilvania estén familiarizados con un trastorno espinal poco común conocido como síndrome de Brown-Séquard, o SBS. Esta afección se desarrolla tras una lesión en la médula espinal provocada por una herida en la espalda o el cuello. Otros factores que pueden causar el SBS incluyen la obstrucción de un vaso sanguíneo (lo que se conoce como isquemia), un tumor en la médula espinal, la esclerosis múltiple, la tuberculosis o cualquier otra enfermedad inflamatoria o infecciosa.
Una persona que padece una lesión medular (LME) presenta alteraciones neurológicas. El paciente suele sufrir hemianestesia, es decir, una pérdida de sensibilidad en el lado del cuerpo donde se produjo la lesión medular, y hemiparaplejia, que consiste en una parálisis o debilidad que se manifiesta en el lado del cuerpo opuesto a la lesión medular.
El tratamiento y el diagnóstico de los pacientes con BSS varían y dependen de cómo se haya desarrollado la enfermedad. Una vez que los médicos determinan la causa principal de la enfermedad, se pueden administrar dosis elevadas de esteroides a los pacientes con BSS. Este método de tratamiento suele ser más eficaz si se administra a personas en las primeras etapas de la enfermedad. En la actualidad, el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares está apoyando y llevando a cabo estudios sobre el BSS y otros trastornos de la médula espinal con la esperanza de encontrar una cura.
Los accidentes automovilísticos graves, como las colisiones frontales, suelen provocar la muerte o lesiones catastróficas, y a menudo se producen debido a la distracción o la negligencia de un conductor. Muchas víctimas de este tipo de accidentes se ven obligadas a someterse a largos períodos de tratamiento médico. Si bien algunas pueden recuperarse, otras tal vez nunca se recuperen por completo y puedan quedar con una afección grave, como una lesión medular . Sin embargo, las víctimas de accidentes automovilísticos pueden tener derecho a una reparación legal si sospechan que las acciones imprudentes de otro conductor provocaron el accidente. Si el abogado puede demostrar que la negligencia fue un factor determinante en el accidente, el demandado puede ser considerado responsable de los daños y perjuicios.
Fuente: NINDS, “”Página informativa del NINDS sobre el síndrome de Brown-Séquard», 29 de septiembre de 2011

