Todos los conductores de Pensilvania tienen la obligación de conducir sin haber consumido alcohol. La Casa Blanca ha designado diciembre de 2017 como el Mes Nacional de Prevención de la Conducción bajo los Efectos del Alcohol o las Drogas para poner de relieve los peligros de conducir bajo los efectos de estas sustancias. Según la información publicada por la Casa Blanca, más de 10 000 personas fallecieron en accidentes de tráfico atribuidos al consumo de alcohol en 2016. Esta cifra representó el 28 % de todas las muertes relacionadas con el tráfico ese año.
El año pasado se registró el primer aumento en las muertes por accidentes de tránsito relacionados con el alcohol en 40 años. Décadas atrás, casi dos tercios de las víctimas de accidentes automovilísticos se debían al consumo de alcohol. El comunicado de prensa de la Casa Blanca señaló que, en 2012, 4,2 millones de adultos estadounidenses admitieron haber conducido al menos una vez en un período de 30 días después de consumir alcohol.
Además de recordar a la población que debe actuar de manera responsable y no conducir nunca bajo los efectos del alcohol, el comunicado de prensa expresó el compromiso de la Casa Blanca de promover la seguridad mediante la tecnología. El gobierno tiene previsto apoyar a las empresas que desarrollan tecnología para la seguridad vial. También se prestará mayor apoyo a las empresas que ofrecen servicios de transporte compartido, los cuales brindan a las personas una alternativa a la conducción bajo los efectos del alcohol.
Conducir bajo los efectos del alcohol o distraído es una acción negligente que podría provocar accidentes de tráfico. Una persona lesionada en un accidente puede enfrentarse a dificultades económicas debido a los gastos médicos y a la imposibilidad de trabajar. Los servicios de un abogado pueden ayudar a una persona que se ve impedida por una lesión a presentar una reclamación al seguro o a gestionar el proceso de interposición de una demanda. Un abogado puede encargarse de las negociaciones con el perito del seguro y esforzarse por conseguir un acuerdo que refleje fielmente los daños sufridos. Cuando sea necesario, un abogado también puede llevar a cabo un juicio con jurado y presentar pruebas de negligencia para justificar la necesidad de indemnización de la víctima.

