Los residentes de Pensilvania saben que, en el ajetreado ritmo de vida actual, muchas personas no encuentran tiempo para dormir lo suficiente. Aunque se trata de una queja habitual entre muchos adultos, también puede convertirse en un problema mortal cuando se combina con la conducción. Conducir con sueño, debido al cansancio y la falta de sueño, suele provocar accidentes graves y, en ocasiones, mortales.
Se calcula que cada año en EE. UU. se producen hasta 7.500 accidentes mortales de tráfico como consecuencia de conducir con sueño. Y a los expertos les preocupa que esta cifra siga aumentando. Los conductores que duermen menos de seis horas por noche, así como aquellos que roncan o se quedan dormidos sin querer, son más propensos a sentir somnolencia al volante. Esto se vuelve más peligroso por la noche, en carreteras de alta velocidad como las interestatales, donde los accidentes pueden ser muy graves. Conducir con somnolencia puede provocar falta de atención, disminución de los reflejos y deterioro de la capacidad de tomar decisiones.
Una forma en que los expertos esperan ayudar a prevenir conducir con sueño consiste en utilizar nuevas tecnologías para ayudar a los conductores. Muchas empresas de transporte están empezando a instalar sistemas de alerta de colisión frontal, que utilizan láseres y cámaras para detectar si hay algún obstáculo en la trayectoria del vehículo e informar al conductor del tiempo que falta para el choque. Estos sistemas alertan al conductor mediante pitidos, luces intermitentes e incluso frenando automáticamente. Otros sistemas avisan al conductor cuando está a punto de salirse de su carril. Algunos fabricantes de automóviles cuentan con sistemas que pueden estimar el nivel de somnolencia del conductor a partir de sus ajustes en la dirección. Otras tecnologías incluyen aplicaciones para teléfonos que pueden emitir una alarma cuando un conductor está a punto de quedarse dormido.
Pasará algún tiempo antes de que esta tecnología se implemente por completo, y este tipo de accidentes seguirán ocurriendo. Una persona que ha sido herido en un choque Las víctimas de un accidente causado por un conductor con falta de sueño tal vez quieran consultar con un abogado para determinar qué recursos legales tienen a su disposición.

