Los conductores de Pensilvania que tengan teléfonos inteligentes y tiendan a usarlos mientras conducen deben saber que ese comportamiento puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente. Esta conclusión se basa en un análisis de los datos relacionados con los accidentes de tránsito mortales y el uso de teléfonos inteligentes.
Tras años en los que el número de muertes por accidentes de tránsito había ido disminuyendo, este se incrementó drásticamente en un 14,4 % en los últimos dos años. Solo en 2016, se registraron más de 100 muertes diarias de personas que se encontraban dentro o cerca de vehículos. Las autoridades reguladoras no han podido determinar con exactitud las razones por las que han aumentado las muertes en las carreteras. No se han producido cambios significativos en las distancias recorridas ni en las tasas de conducción bajo los efectos del alcohol y de exceso de velocidad.
Sin embargo, hay factores que apuntan a una causa. Uno de ellos es que el uso de teléfonos inteligentes ha aumentado entre los conductores estadounidenses mientras conducen. El porcentaje de personas que poseían un teléfono Android, un iPhone o un dispositivo similar aumentó del 75 % al 81 % entre 2014 y 2016.
La forma en que los conductores estadounidenses utilizan sus teléfonos es otro factor. Los utilizan para actividades que requieren una mayor atención que el simple hecho de contestar una llamada. En 2015, el porcentaje de estadounidenses que utilizaban sus teléfonos para mantenerse al día en las redes sociales ascendía a casi el 70 %. Dos años después, ese porcentaje ha aumentado hasta el 80 %.
Accidentes de tráfico Los daños que se deriven de la conducta negligente de otros conductores pueden dar lugar a una demanda por daños y perjuicios. Un abogado especializado en lesiones personales puede llevar a cabo una investigación del accidente, independiente de la realizada por las fuerzas del orden, para determinar qué partes deben asumir la responsabilidad económica por las pérdidas sufridas por la víctima.

