Una fractura de cuello no es la lesión laboral más común, pero es una de las que todo trabajador debe tener muy presente. Desde los empleados de oficina hasta los trabajadores de la construcción, pasando por los conductores de camiones de reparto, todo el mundo corre el riesgo de sufrir esta grave lesión.
A fractura de cuello, también conocida como fractura cervical, se produce cuando se rompe uno o varios de los siete huesos cervicales, que van desde el C1 hasta el C7. Estos huesos no solo protegen la médula espinal, sino que también permiten el movimiento normal del cuello.
¿Qué causa una fractura de cuello?
Una fractura de cuello suele ser consecuencia de un traumatismo grave en la zona del cuello, que puede incluir, entre otros:
- Resbalones y caídas
- Caída desde altura
- Accidente de tráfico
- Accidente de peatones
- Traumatismo craneal por golpe contundente
- Giro o movimiento brusco del cuello
Es fácil darse cuenta de cómo muchas de estas posibles causas podrían darse en un lugar de trabajo. Por ejemplo, si trabajas en el sector de la construcción, existe la posibilidad de sufrir una caída desde altura, dependiendo de tus responsabilidades laborales.
¿Cuáles son los síntomas?
Una fractura de cuello es una de las lesiones más graves, ya que puede provocar dolor intenso, parálisis e incluso la muerte. Si sospechas que tienes una fractura de cuello, lo mejor es buscar asistencia médica de inmediato. Mientras tanto, inmoviliza el cuello para evitar lesiones adicionales.
Entre los síntomas más comunes se incluyen:
- Dolor intenso
- Ternura
- Hinchazón
- Hematomas
- Pérdida de sensibilidad en las piernas o los brazos
- Debilidad muscular en las piernas o los brazos
- Incapacidad para mover algunas o todas las partes del cuerpo
Si sospecha que tiene una fractura de cuello, su equipo médico le realizará un examen y le pedirá pruebas de imagen, como una tomografía computarizada, una resonancia magnética y una radiografía.
A partir de ahí, según los resultados, pondrán en marcha un plan de tratamiento para estabilizar tu lesión y ayudarte en el proceso de recuperación.
Si has sufrido una fractura de cuello en el trabajo, informa del incidente a tu empleador y manténlo al tanto de tu recuperación y de las medidas que estás tomando. No es probable que regreses al trabajo en un futuro próximo, por lo que también deberías solicitar prestaciones por accidente laboral.

