Gracias a empresas de transporte compartido como Uber y Lyft, los residentes de Pensilvania tienen más opciones de transporte que nunca. Estas empresas pagan a contratistas independientes que utilizan sus propios vehículos para transportar a los clientes. El hecho de que los conductores sean contratistas independientes puede proteger a las empresas cuando estos se ven involucrados en accidentes.
Cuando alguien resulta herido en un accidente automovilístico, el conductor culpable podría ser responsable de los daños. Sin embargo, si los accidentes son causados por conductores profesionales, en ocasiones se puede considerar responsable a la empresa para la que trabaja el conductor. No obstante, esto suele ocurrir únicamente si la empresa remunera al conductor como empleado. Cuando conductores profesionales Dado que son contratistas independientes, la empresa que les paga puede negar su responsabilidad en caso de accidentes. Eso fue precisamente lo que hizo Uber en 2014, cuando uno de sus conductores atropelló y mató a un niño en California.
Tanto Uber como Lyft cuentan con pólizas de seguro que cubren a los pasajeros que sufren lesiones durante un viaje. Estas pólizas pueden cubrir los gastos médicos de los pasajeros lesionados, independientemente de si la culpa fue del conductor del servicio de transporte compartido o de otro conductor. Sin embargo, este seguro no cubre necesariamente a las víctimas de accidentes que no sean pasajeros del vehículo de transporte compartido. Las leyes relativas a esta situación varían según el estado, y pueden depender de si el conductor de Uber o Lyft llevaba o no un pasajero en el momento del accidente.
Dado que las leyes estatales varían mucho en lo que respecta a accidentes de tráfico y la responsabilidad legal, una persona que resulte lesionada en un accidente podría encontrarse con algunas dificultades a la hora de obtener una indemnización justa. Una posible dificultad que podría surgir es cuando el conductor culpable no tiene seguro o este no es suficiente. Cuando esto ocurre, la persona lesionada podría presentar una reclamación contra su propio seguro de conductor con cobertura insuficiente.

