Aunque es probable que muchos conductores de Pensilvania hayan leído sobre los autos autónomos que Google y otras empresas están desarrollando y probando, quizá no sepan que algunas empresas han centrado ahora su atención en desarrollar tecnología para que los camiones comerciales también sean autónomos. Algunos de estos camiones automatizados ya se están probando en varios estados.
Una de estas empresas, Otto, tiene su sede en California. Muchos de sus miembros son antiguos empleados del proyecto de vehículos autónomos de Google. Desde su fundación, la empresa ya ha desarrollado modificaciones que permiten convertir camiones existentes en vehículos totalmente automatizados. La empresa utiliza hardware de dirección, cámaras y sensores instalados en el camión, así como software adaptado específicamente para esta tarea.
Hasta ahora, la empresa ha modificado tres camiones comerciales Volvo. Considera que, a la larga, estos camiones serán más seguros, ya que estarán libres de errores humanos. Los propietarios de la empresa prevén que los conductores de camiones desempeñen más bien funciones de navegadores y supervisores, en lugar de ser los conductores propiamente dichos. Mientras que los conductores humanos están sujetos a regulaciones federales que limitan el número de horas que pueden pasar en la carretera, los camiones autónomos podrían operar las 24 horas del día, lo que aumentaría la rentabilidad de las empresas y reduciría los tiempos de entrega.
Sigue sin resolverse la cuestión de quién sería responsable en caso de que uno de los camiones autónomos se viera involucrado en un accidente. Ninguna tecnología es totalmente infalible, y es posible que un camión sufra un fallo o una falla en el software que provoque una colisión catastrófica y lesiones graves a otras personas que circulan por la carretera. Cuando eso ocurra en el futuro, es probable que las víctimas deseen contar con asistencia legal para reclamar una indemnización a la parte o partes responsables.

