Los conductores de Pensilvania que estén pensando en comprarse un auto nuevo quizá se sientan atraídos por los vehículos autónomos, pero aún persisten las dudas sobre cuándo estarán ampliamente disponibles en el mercado. Grandes empresas como General Motors, Google y Qualcomm han invertido miles de millones en tecnología para vehículos autónomos, pero existen muchos obstáculos que impiden la adopción generalizada de los autos conducidos por computadora.
Antes de que puedan circular en gran número por las carreteras, los gobiernos federal y estatales deberán adoptar nuevas regulaciones. La responsabilidad civil tras un accidente plantea una cuestión jurídica compleja. Los fabricantes también tendrán que responder a preguntas sobre cómo programar el software de conducción para que decisiones difíciles es como elegir entre atropellar a un peatón o garantizar la seguridad de los pasajeros.
Los gustos de los consumidores también influyen. La gente ha mostrado interés por la tecnología, pero sigue queriendo tomar el control del vehículo cuando lo desee. Las encuestas también indican que hay poca disposición a pagar un extra por un auto autónomo. El potencial de los vehículos autónomos para reducir los accidentes y las lesiones sigue siendo atractivo. A nivel nacional, cerca de 100 personas mueren cada día en accidentes de tráfico. El error humano es la causa principal de estos accidentes mortales. Además, el software no beberá ni enviará mensajes de texto mientras conduce.
En la situación actual, una persona lesionada en un accidente causado por un conductor distraído, que excedía la velocidad permitida, conducía bajo los efectos del alcohol o actuó de manera negligente de cualquier otra forma, puede necesitar atención médica y tratamiento intensivos. Un abogado suele ser de gran ayuda para una víctima lesionada a la hora de buscar indemnización por dichos gastos médicos, así como por los salarios perdidos, el daño moral y otras indemnizaciones aplicables.

