Si un ser querido ha resultado herido recientemente en un accidente grave, es posible que no sepas muy bien cómo ayudarle durante el proceso de recuperación.
Ayudándoles a organizarse
Es probable que tu ser querido tenga mucho que hacer tras un accidente grave, lo que conlleva gestionar un montón de trámites y citas. Puede resultar abrumador llevar un control de todo cuando además tiene que lidiar con lesiones dolorosas, los efectos secundarios de los medicamentos y el estrés emocional.
Organizarlas puede suponer un gran alivio. Por ejemplo, podrías:
- Anota todas sus citas en un calendario al que puedan acceder fácilmente
- Recopilar y archivar facturas y recibos médicos
- Configura el pago automático de facturas como los servicios públicos, el alquiler o la hipoteca para evitar retrasos en los pagos
- Organiza una cadena de comidas
- Guarden los suministros médicos en un lugar accesible
Estas tareas pueden parecer insignificantes tras un accidente grave, pero pueden ayudar a aliviar el estrés y la confusión.
Recurrir a los profesionales
Nadie debería tener que asumir todas las funciones relacionadas con la recuperación de lesiones traumáticas. No es necesario que seas el médico, el enfermero, el terapeuta, el chofer personal y el ama de llaves de tu ser querido. Aunque en ocasiones puedas desempeñar estas funciones, recurrir a profesionales puede resultar, en última instancia, lo mejor para todos.
Por ejemplo, puedes llamar al:
- Un abogado para presentar una demanda y reclamar una indemnización económica
- Profesionales sanitarios que le derivarán y le pondrán en contacto con servicios de asistencia a domicilio y asesores
- Empresas de limpieza y proveedores de servicios de restauración
- Guarderías, niñeras y otras personas que pueden ayudar con el cuidado de los niños
- Ayudas personales
- Empresas de transporte
Ya se trate de servicios de pago, gratuitos o patrocinados, recurrir a uno o varios de ellos puede aliviar tu estrés y proporcionar un respiro a tu ser querido.
Buscar ayuda para ti mismo
Las lesiones graves no solo afectan a quienes las sufren, sino que también pueden afectar a sus seres queridos. Por ejemplo, es posible que te resulte difícil asumir las tareas domésticas o las responsabilidades de cuidar a un familiar. Es posible que te sientas abrumado, estresado y ansioso.
En estas circunstancias, puede resultar tremendamente difícil ayudar a los demás sin recibir ayuda uno mismo.
Es fundamental que tú también busques apoyo. Esto puede implicar hablar con un terapeuta, unirte a grupos de apoyo y dedicarte tiempo a ti mismo.
Recuperándose de un accidente devastador es difícil, tanto para las personas afectadas como para quienes las quieren. Estos consejos pueden ayudar a que esta experiencia sea un poco más llevadera.


