Los conductores de Pensilvania deben tener en cuenta que los accidentes relacionados con la fauna silvestre se vuelven más frecuentes una vez que termina el horario de verano y los días se acortan. El otoño es la temporada alta de apareamiento para muchos animales, como los ciervos, y los osos siguen buscando alimento para prepararse para la hibernación. Dado que son más activos entre el amanecer y el atardecer, a los conductores les resulta más difícil verlos durante este periodo.
En Colorado, por ejemplo, más de 3.300 colisiones con animales silvestres Se registran cada año ante el Departamento de Transporte, y en noviembre se producen más accidentes que en cualquier otro mes. Una compañía de seguros ha calculado que solo los daños a los vehículos le cuestan a cada conductor un promedio de más de $3,400.
Se recomienda a los conductores que tomen varias precauciones. En primer lugar, deben reducir la velocidad para tener más tiempo de reaccionar cuando haya animales salvajes cruzando la carretera. También deben estar atentos durante las horas entre el atardecer y el amanecer, especialmente al entrar en zonas donde hay señales de advertencia. Por lo general, si hay un ciervo, le seguirán otros. Detener el vehículo y tocar la bocina o encender las luces de emergencia ayudará a que los animales se alejen de la carretera.
Por último, la Administración Nacional de Seguridad Vial y Carreteras recomienda usar el cinturón de seguridad. Esto reduce a la mitad el riesgo de sufrir lesiones graves o la muerte.
Aunque la fauna silvestre provoque un accidente de tráfico, la víctima aún puede presentar una demanda por daños personales. En muchos casos, la negligencia contributiva es un factor a tener en cuenta. Una demanda por daños personales podría reforzarse si, por ejemplo, las autoridades de transporte de la región no hubieran colocado señales de advertencia sobre la presencia de animales salvajes. Un abogado puede contratar a investigadores para reforzar el caso.

