Es posible que los trabajadores de la construcción de Pensilvania quieran conocer una nueva base de datos con función de búsqueda llamada «Construction FACE» (Base de datos de evaluación de accidentes mortales y control de riesgos). Esta base de datos recopila los 768 informes FACE elaborados por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional desde 1982.
Investigadores del Centro de Investigación y Capacitación en Construcción utilizaron la base de datos para determinar la causa más común de muerte entre los trabajadores de la construcción entre 1982 y 2015. Llegaron a la conclusión de que El 42 % se debió a caídas. Este porcentaje correspondía a 325 trabajadores. De los trabajadores que fallecieron, el 54 % no disponía de un sistema personal de detención de caídas, y el 23 % sí lo tenía, pero no lo utilizó. Además, los trabajadores que no contaban con un sistema de este tipo trabajaban en su mayoría para contratistas de construcción, revestimientos, techado y chapistería.
De los 325 trabajadores que fallecieron por caídas, 107 de ellos cayeron desde una altura de 9 metros o más. Según los investigadores, la frecuencia con la que los trabajadores fallecen tras caer desde alturas menores constituye una prueba contundente de que la OSHA debería revisar sus directrices. Proponen que se establezca como requisito contar con protección contra caídas en alturas de 1,8 metros o más en el sector de la construcción.
La falta de experiencia también pareció ser un factor determinante. De las 768 víctimas mortales, el 20 % llevaba menos de dos meses en su puesto de trabajo. En conclusión, los investigadores afirmaron que la base de datos FACE sobre el sector de la construcción podría aportar información valiosa para la prevención de lesiones.
Los trabajadores que sufran una caída y se lesionen pueden tener derecho a recibir indemnización por accidentes laborales prestaciones. En caso de fallecimiento, sus cónyuges, hijos y otras personas a su cargo pueden recibir prestaciones por fallecimiento a través del mismo programa de indemnización laboral. En cualquier caso, es importante contar con un abogado que calcule una indemnización justa y la negocie con la otra parte. Sin embargo, si hay pruebas claras de que el empleador fue negligente, por ejemplo, al no proporcionar un PFAS, un abogado podría aconsejar a la víctima que, en su lugar, presente una demanda.


