Las personas de Pensilvania que han sufrido un traumatismo en la columna vertebral, ya sea por accidente, lesión o enfermedad, quizá conozcan una afección conocida como espasticidad. Esta lesión incapacitante se produce cuando se altera el control neurológico de una parte o zona del cuerpo, lo que provoca que uno o varios músculos sufran espasmos, se flexionen o se contraigan de forma incontrolada. Las investigaciones modernas sobre esta afección debilitante están evaluando actualmente la posibilidad de tratamientos farmacológicos satisfactorios, y esto es gracias a los investigadores que descubrieron el mecanismo exacto por el cual se produce la espasticidad.
Las células nerviosas, o neuronas, controlan cómo se activan y desactivan los músculos del cuerpo humano. Estas neuronas se activan y desactivan a través de los canales de sodio. Las investigaciones científicas han descubierto que estos canales de sodio pueden inhibirse para controlar espasticidad.
El conocimiento de este mecanismo ha permitido a los investigadores plantear dos nuevas vías de tratamiento farmacológico: el riluzol y un inhibidor de la calpaína. Se ha demostrado que ambos métodos funcionan en animales, y los ensayos en humanos con el riluzol están a punto de comenzar.
Un traumatismo medular tiene consecuencias extremadamente perjudiciales para la salud y la calidad de vida de quien lo sufre. Si la lesión ha sido causada por la irresponsabilidad o la acción ilegal de otra persona, es posible que se pueda presentar una demanda civil contra los responsables y obtener una indemnización económica por los daños y perjuicios. Si el caso se presenta ante un abogado, este podrá evaluar el potencial legal del caso, así como recomendar el testimonio de expertos y otros profesionales cuyos servicios puedan ser útiles para la causa.
Fuente: Medical Xpress, “Dos posibles vías terapéuticas para la espasticidad”, 17 de marzo de 2016

