Dependiendo de tu profesión, es posible que te des cuenta de que te pones en peligro día tras día.
Por ejemplo, si trabajas en el sector de la construcción, siempre existe la posibilidad de que sufras una lesión en la cabeza, por ejemplo, como consecuencia de un tropiezo y una caída o de la caída de un objeto desde arriba.
Una lesión cerebral traumática leve (LCT) puede afectar tu vida de muchas maneras, tanto inmediatamente después del accidente como en las semanas y meses posteriores.
Estos son algunos de los muchos síntomas físicos asociados a un traumatismo craneoencefálico leve:
- Pérdida del conocimiento
- Dolor de cabeza
- Vómitos y náuseas
- Somnolencia o cansancio
- Dormir más de lo habitual
- Problemas del habla
- Pérdida del equilibrio
- Mareos
Además, no es descartable que se presenten síntomas mentales o cognitivos, tales como:
- Depresión
- Ansiedad
- Cambios de humor o altibajos emocionales
- Problemas de concentración
- Problemas de memoria
También es importante recordar que los síntomas de un traumatismo craneoencefálico leve los síntomas no siempre aparecen de inmediato. Pueden pasar varias horas antes de que te des cuenta de que algo anda mal, por lo que debes buscar atención médica de inmediato después de recibir un golpe en la cabeza.
Aunque hagas todo lo posible por evitar sufrir un traumatismo craneoencefálico leve en el trabajo, nunca se sabe si algo podría salir mal. Si esto ocurre, pide ayuda de inmediato y asegúrate de que tu empleador sepa qué ha pasado.
Una vez que haya recibido el tratamiento, su equipo médico le indicará qué medidas debe tomar en los días, semanas y meses siguientes. Si no puede reincorporarse al trabajo, debería informarse sobre cómo presentar una solicitud de prestaciones por accidente laboral.
Fuente: Mayo Clinic, “Lesión cerebral traumática,”, consultado el 30 de mayo de 2018

